Conectadas por una fobia
Luego de escuchar "La noche boca arriba" de Julio Cortazar en la clase de Lengua, la profesora nos propuso escribir una historia tratando de seguir la estructura que sigue este cuento de Cortazar.
A continuación les dejo lo que escribí.
¿Cuál es la parte real y cuál la ilusoria?
Conectadas por una fobia
-Salir a caminar un poco no te vendría mal- dijo la mamá de Kate.
-No lo se, si me tapo la cara creo que podría caminar tranquila y despejarme un poco- respondió Kate
-Bueno, anda y cuídate.
La princesa Kate salió a caminar por las calles de Londres con un pañuelo que le tapaba la mitad de la cara y un enorme gorro negro. Debía pasar desapercibida por si intentaban hacerle algún daño. No había nadie en la calle, ella caminaba con mucho cuidado, estaba asustada. De repente, una enorme camioneta negra se cruzó por delante de Kate y las dos puertas traseras se abrieron al mismo tiempo. Kate estaba en shock, no entendía nada de lo que estaba pasando.
Los dos hombres que se bajaron del auto agarraron de los brazos a Kate y le taparon la boca. A la fuerza, muy violentamente y la subieron a la camioneta. De repente suena el teléfono de unos de los hombres.
-Ya la tengo, vamos para allá- dijo Joe, el secuestrador.
Kate con los ojos llorosos vio una luz roja en el celular de Joe.
La tele estaba encendida desde las siete de la mañana. Eran las diez y Zoe seguía haciendo crucigramas mientras escuchaba el noticiero.
"Choque múltiple en Panamericana, dos muertos reconocidos hasta ahora"
-Todas malas noticias por dios, no se puede vivir así!- exclamó Zoe con furia.
Repentinamente revoleó las revistas, apagó la tele, agarró las llaves del auto y se fue. Al subirse al auto subió la música y dijo:
-Espero que esto me sirva para despejarme.
Iba manejando lento, disfrutando de la música y de la vista. El mundo de la música era lo único que la despejaba. Frenó en la luz roja del semáforo.
La camioneta frenó frente a un galpón viejo. El camino había sido largo, Kate estaba dormida. La agarraron otra vez a la fuerza y la metieron en el galpón. Estaba todo oscuro y lo único que se veía era una silla y sogas alrededor. Joe empujó a Kate contra la silla, la sentó y le ató las manos a la silla. Ella seguía sollozando. Pensaba cuándo y cómo iba a salir, si la iban a maltratar, si su madre se iba a enterar, si saldría a buscarla, si la policía estaría enterada y si estarían armando algún operativo. Nadando en sus pensamientos, el sonido del celular la desconcentra y la luz en la pantalla del celular de Joe vuelve a aparecer y la hipnotiza.
La avenida 9 de Julio estaba colapsada. Zoe quería meterse por una de las conectoras para poder pasear en vez de pasar dos horas trabada en esa calle. Muy atenta a los autos que venían de atrás para cambiarse de carril, miró el espejo retrovisor y avanzó hacia el otro carril. Al parecer, uno de los autos de atrás tuvo la misma idea. Zoe, al sentir un golpe tan fuerte en la parte trasera del auto, se corrió a un lado de la calle, puso las balizas y se bajo. El hombre que la choco, un hombre viejo y gordo, ni se tomó el tiempo de bajar del auto, desde la ventanilla le gritó a Zoe:
-Disculpame querida, igual quedate tranqui que ni te toque. Que tengas un buen día.
Zoe no lo podía creer, intentó frenar al viejo pero no pudo. No sabía como iba a hacer para arreglar si auto si el hombre no le había dado ni un solo dato de los papeles. De repente, uno de los autos se cruza por delante de otros y ambos tocan bocina muy fuerte por unos segundos.
Un sonido muy fuerte se escuchó, era el timbre. Joe se notaba asustado porque tenía miedo de que sea la policía. Con cuidado se fijó por un agujerito de la puerta. Era un hombre viejo y gordo que le mostraba unos papeles.
-Te traje los papeles del auto, esta es la casa de la chica que chocó hoy no? En ese momento no pude parar, estaba ocupado, pero encontré esta dirección.-dijo el viejo
-No, te equivocaste de dirección- respondió Joe de manera cortante.
Kate estaba sentada sin mover ni un pelo. No tenía diálogo con Joe porque estaba asustada. Por el carácter que notaba en él, tenía miedo de como podía reaccionar si ella decía algo.
-No puedo tenerte por más tiempo, me van a encontrar- dijo Joe a Kate mientras sacaba un revolver del bolsillo.
Kate empezó a llorar a más no poder, nunca había pensado que esto iba a terminar así.
Tocó un botón y subió el volumen. No podía creer que iba a tener que pagar cada centavo del arreglo de su auto.
-Algo bueno, ¡Mi canción favorita!- dijo Zoe con alegría mientras seguía subiendo el volumen.
Lo único que se escuchaba eran los llantos de Kate, no podía dejar de llorar. Joe se empezó a frustrar, le transpiraba la frente y las manos. Comenzaron a crecerle pelos en la cara, manos brazos y en menos de dos segundos, en todo el cuerpo. Era un hombre lobo.
Kate estaba completamente shockeada, había dejado de llorar del susto. Saltó al oír un golpazo en la puerta. La policía entró corriendo y Joe le disparó a uno que corría hacia Kate. Ella, al ser hemfóbica y ver la sangre del hombre se desmalló al instante.
Otro semáforo en rojo. Zoe frenó al instante y miró por la ventana. En ese momento decidió que iba a volver a su casa, ya se sentía relajada a pesar del choque. Apenas el semáforo cambió a verde ella avanzó pero se sintió mareada y se estacionó a un costado.
Le empezó a sangrar la nariz y al ser hemofóbica, vio la sangre y se desmalló al instante.
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